Dicen que el amor no mata pero
mi vida se fue tras ese adiós.
Soy una de esas personas en las que cree
que el verdadero amor pasa una sola vez, ese que te hace sentir
mariposas en el estómago, alegría, ilusión, felicidad, ese te que hace tocar el
cielo con las manos.
Me enamoré perdidamente de un hermoso
chico, y estar junto a él era lo más bello para mí, sentir su cariño, amor… Lo
era todo. A veces pregunto por qué terminó si, tan dulce, bello y grande
era nuestro amor, me duele que de mí estando cerca estés lejos, y que
nunca en la vida me volverás a decir te quiero.
Ha pasado un año, y lo extraño mucho,
sus buenos días al despertar, escuchar como le fue en su día, su
cariño, su tolerancia, su confianza y su todo.
Aunque tengo muchas personas a mi alrededor
apoyándome, dándome amor, dándome fuerzas y alegrías, yo lo extraño y lo quiero
a él.
Sí, aún te quiero, no puedo olvidarme de
ti, me persiguen tus recuerdos, y tus palabras tras de mí, aquellas que me
ilusionaron y que hicieron que mis días oscuros se hicieran claros.
¿Quién puede afirmar que amar es
fácil?
No lo es, amar a alguien que se ha ido
es difícil, pero es mucho más duro tener a alguien que lo da todo por ti y no
valorarlo porque el corazón no entiende de razones, y aunque mi razón está
segura de que olvidar es lo mejor, mi corazón se empeña en hacer lo contrario.
Nuestras vidas han cambiado pero mi amor
sigue allí, aunque hay otro en su lugar, y otra en el mío,
Él ya me ha olvidado, no me escribe si yo no lo hago, no le interesa saber cómo estoy muestra algún gesto de interés de lo que nos pasó, para él sólo acabó, mientras que yo vivo las crónicas de un amor fracasado, sufro la derrota de un corazón destruido y lloro el olvido de mi amado.
Él ya me ha olvidado, no me escribe si yo no lo hago, no le interesa saber cómo estoy muestra algún gesto de interés de lo que nos pasó, para él sólo acabó, mientras que yo vivo las crónicas de un amor fracasado, sufro la derrota de un corazón destruido y lloro el olvido de mi amado.
Dicen que el amor no mata pero mi vida
se fue tras ese adiós. Sólo espero volver a nacer de las cenizas del olvido
para construir nuevamente mi camino.
y lo que más me duele es que no









